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Serie Cosmos por Carl Sagan

Cosmos; pasión por lo infinito.


La serie Cosmos del reputado astrónomo Carl Sagan es sin duda una (si no la mejor) de las mejores series de documentales que se hayan realizado jamás. Narrado de forma apasionada por ese niño-hombre llamado Carl, que nos llevará a un viaje a través de la imaginación para adentrarnos en un mundo aún totalmente desconocido y rico en misterios, donde el espectador no podrá evitar sentir un escalofrío al descubrir la infinita inmensidad del universo, la contemplación de un lugar tan inmensamente gigante perturba sin lugar a dudas, pero a la vez engrandece al ser humano. Ese, al menos, es el mensaje dado por Carl Sagan. Para comprender al ser humano, primero hay que entender el Cosmos.





El viaje no sólo es un recorrido por las galaxias y las estrellas, también lo es por la ciencia, el saber antiguo, la física, la astrobiología y la evolución, las vidas de grandes científicos de antaño son recreadas con suma efectividad, la música compuesta por Vangelis aporta una atmósfera idónea para la ocasión y las palabras de Carl elegidas con cuidado, permiten que la ciencia sea accesible para los no entendidos, aparte de ser testigos de una pasión tan infinita como el propio Universo. El espectador no puede menos que sentir una sensación entrañable cuando Sagan esboza una tierna sonrisa ante su disposición al descubrimiento del Cosmos o al hablarnos con tanto fervor de manera lógica y científica sobre la posible vida extraterrestre.





A pesar de los grandes avances científicos en materia de astronomía y descubrimiento del Universo, las lecciones aquí dadas no han dejado de estar vigentes, además de estar realizada en el marco de la Guerra Fría y con la constante amenaza nuclear, donde el presentador no tiene pelos en la lengua al señalar lo absurdo de una contienda que podría haber llevado a la desaparición a la mas bella conclusión de la evolución en La Tierra: La Humanidad. Señala también sin tapujos como hemos logrado superar los viejos prejuicios raciales, sexuales y religiosos para llegar a una mejor armonía entre los humanos y como podríamos superar los restantes para evitar una catástrofe.





Gracias Carl Sagan por recordarme mundos distantes y olvidados en la memoria, gracias por recordarme una pasión también olvidada, pues todos de niños soñamos alguna vez con viajes interestelares, gracias por recordarnos la importancia del ansía del saber y de investigar para conocer nuevas fronteras, característica indiscutible del ser humano en su empeño de superación, gracias por hacerme soñar con confines que ni siquiera había imaginado en mis mas locos sueños, pero sobre todo gracias, Carl Sagan, por recordarme que pertenezco a una especie descendiente de materia de estrellas, que son capaces de lo que sea con sólo proponérselo.

Final de "A dos metros bajo tierra"

 " Tempus fugit, Carpe Diem"



En la memoria popular se da la idea de que cuando morimos se nos pasa nuestra vida entera en imágenes en el momento justo antes de morir. Esto quizás sea lo que el final mas espeluznante de un producto artístico en muchísimo tiempo nos trate de insinuar. Se dice que el final de la alabada serie de la HBO es uno de los finales mas bellos que se hayan hecho para la televisión, la mejor conclusión que se ha dado en el mundo del celuloide, ya sea en series o largometrajes.


Los cinco últimos minutos del último capítulo suponen una verdadera revelación para el espectador que ha acompañado a la familia Fisher durante las cinco temporadas que dura la serie, aunque quizás empiece antes, cuando Nate visita a Claire desde el otro mundo para impulsarla a que viva su propia vida y se arriesgue, como el mismo diría "Me pasé la vida asustado. Asustado de no estar preparado, de no tener razón, de no ser lo que debería. ¿Y donde me ha llevado esto". Esta revelación lleva a Claire a vivir su propia vida al límite sin mirar atrás como podremos apreciar al final del episodio.


La mañana en la que parte Claire se despide de su familia en una escena inolvidable con un hermoso diálogo. Para captar el momento toma una instantánea para inmortalizar el instante antes de partir, y Nate le dice en una frase que ayuda a entender el final "No puedes tomar una foto de esto. Ya ha pasado". Simplemente escalofriante.


Tras montar en coche, por el espejo retrovisor ve a su hermano muerto una vez mas, pero ésta vez corriendo como solía hacer todas las mañanas, es una imagen cotidiana que simboliza el mundo que deja, ella llora, pero no mira hacia atrás. Entonces se suceden las imágenes que caracterizan el final, las vidas de los protagonistas a los que hemos seguido a través de tantos capítulos acaban, de la misma manera que acababan la de esos personajes al principio de cada capítulo, marca de la serie, aunque esta vez de una manera mucho mas poética, que llega a estremecer, pues hemos visto a todos ellos reír, llorar y sufrir, y no han hecho participe de todo ello.





La primera es Ruth, que muere rodeada de sus seres queridos, y con la aparición de su marido y su amado hijo que le regala una sonrisa indescriptible pero que transmite tranquilidad haciéndole entender que él la va a esperar al otro lado.

Keith muere en circunstancias violentas, muerto a tiros en el trabajo que siempre supo hacer, así se pierde la boda de Claire que reencontró su amor en el funeral de su madre. David asiste sólo, triste, acompañado de sus hijos que han crecido.

El siguiente en morir es David, en la que quizás sea la muerte mas poética y dulce de todas, su amor de toda la vida se le aparece en el momento antes de partir, feliz, irradiante y joven, en una imagen idílica, como el Keith que conoció treinta años antes y con el que espera volver a encontrarse.

Rico muere de un infarto tras habérsele dormido el brazo, junto a su esposa, los decorados indican que ha vivido una vida de plenitud.

La muerte de Brenda es realmente irónica, escuchando a su hermano una vez mas sobre sus problemas psicológicos, pero ha vivido lo suficiente para ver crecer a sus dos hijas tras muchas dificultades.


Entonces la cámara nos muestra una habitación, llena de fotos de toda una vida, todo parece indicar que Claire ha tenido éxito, que el riesgo que corrió valió la pena, se ve demasiado vieja y cansada, pero ha vivido su vida en plenitud y ha logrado estar en este mundo durante 102 años, como Nate le advirtió, ese momento ya había pasado, desde la cama en la que fallece ha visto pasar toda su vida por unos ojos ya cansados y probablemente ciegos, había vuelto a ese instante en el que aparecía Nate, pero entonces en un doble final volvemos junto a la joven protagonista, conduciendo por una larga carretera que le lleva hacia su futuro, hacia su propia vida, en una imagen en la que la vemos joven, bella, eterna, inocente y despreocupada antes los acontecimientos que iban a suceder, sin mirar atrás, entonces queremos seguir junto a Claire por la carretera de la Vida.
Solaris, amor retorcido en el lejano espacio


 

Sin el beneficio de un gran presupuesto y sin apenas efectos especiales, el maestro soviético Andrei Tarkovsky construyó una de las mejores obras de ciencia ficción de todos los tiempos y consiguió convencer al espectador de ello, gracias a una música hipnótica y a un enigmático argumento bajo unos decorados correctos y sencillos, con referencias a la naturaleza y alternando secuencias bajo filtros de diferentes colores con el un uso de una cámara inquieta que sigue a su protagonista en el intento de destapar una misteriosa trama.


La investigación se basa en la desaparición de la mayoría de los tripulantes de una estación espacial a causa de un turbulento océano que explora la mente del ser humano y materializa sus deseos de forma retorcida, pero el director va mas allá y lo enfrenta ante una situación inimaginable pero que da mucho que pensar ¿daríamos rienda suelta a nuestros deseos ante tal posibilidad de volver a disfrutar de lo perdido a sabiendas de que no es real?


Al principio, el protagonista de mirada triste y cansada, (con una mecha canosa que revela una traumática experiencia) recorre los pasillos de la estación espacial para descubrir el misterio que se le ha encargado investigar y al que ha accedido de manera escéptica. Entre las secuencias que van tejiendo la historia, asistimos a tomas largas y pausadas que ralentizan la película pero que dan ocasión al espectador de reflexionar sobre lo ocurrido, finalizando éstas, en planos lejanos dramatizados del perverso océano mostrando así su omnipresencia en la estación. La intensidad de la relación y de los diálogos contrarrestan el ritmo pausado del filme, haciéndolo accesible sólo para un público paciente que quiere disfrutar de los enigmas existenciales que plantea la obra.


Una visitante (compuesta por neutrinos en vez de átomos) que toma la forma de su  ex-esposa establece una nueva relación amorosa con el investigador, a la vez que se su relación de intensifica y logran conectar sentimentalmente, se va haciendo cada vez mas tormentosa y la visitante se vuelve mas humana y por lo tanto toma conciencia de si misma y de su existencia.


Kris resulta ser el único que logra tener una relación afectiva duradera con un visitante, pero a la vez que va indagando y comprendiendo la solarística, irónicamente la relación se deteriora. La visitante es capaz de llorar, de sufrir y de amar y todo ello queda reflejado en su intento se suicidio al comprender que su relación con Kris es tormentosa e imposible a causa de la toma consciencia de la visitante. En contraste es víctima al mismo tiempo de la indiferencia de los otros tripulantes de la estación ante su sufrimiento, así el problema científico termina convirtiéndose en una trágica cuestión de amor. Al final acaba la relación de una manera muy parecida a la verdadera: ella desaparece y el vuelve a pasar por una dramática experiencia.




Bajo un prisma político, la película es fácilmente identificada con la libertad individual del ser humano, de dar rienda suelta a los deseos, cosa que no debió gustar mucho a las autoridades soviéticas de la época y quizás sea la razón de la lentitud de la obra, así el director hizo manifiesto de sus deseos de filmar como deseara en un momento en que estaba perseguido por sus ideas, por lo tanto consiguió dormir a la censura y dar el mensaje que deseaba, estableciéndose así una relación mas íntima entre director y obra, convirtiéndose en un manifiesto único sobre la libertad.



Un final cíclico, original y abierto remata una obra que hoy en día está considerada como la respuesta soviética a 2001: una odisea en el espacio del maestro Stanley Kubrick, y aunque sea difícil la comparación entre estas dos obras maestras, sin duda el psicodrama del maestro soviético llega a ser mas profunda y a pesar de lo sombrío del argumento, es de mayor belleza.

JFK, El poder de la conspiración.






Cuando John Fitzgerald Kennedy fue elegido presidente de los Estados Unidos a principios de los años sesenta, una nueva era de optimismo parecía abrirse para el país, a pesar de estar marcada por acontecimientos como las movilizaciones para los derechos civiles, la guerra fría, la carrera espacial, la guerra de Vietnam o el triunfo del comunismo en Cuba, el presidente motivó las esperanzas de los ciudadanos con promesas de cambio social. Cuando en 1963 fue asesinado en Dallas, Texas, en una visita presidencial, se desató la histeria popular, ya que el fatídico hecho fue arrollador para la psique del país.


Oliver Stone dirige una controvertida película basada en los hechos posteriores al asesinato partiendo de la investigación personal que llevó a cabo el fiscal de Nueva Orleans, Jim Garrison, para demostrar que el asesinato del presidente fue obra de una conspiración y no de la solitaria iniciativa de un asesino simpatizante del comunismo desde lo alto de un almacén de libros. A pesar de que Stone no comparte todos los puntos del fiscal sureño, deja muy bien claro y de manera documentada que la Teoría de la Conspiración está mas que fundamentada y que por si alguien lo dudaba, no pudo ser un solitario Lee Harvey Oswald como pretendía hacer creer la Comisión Warren a la población. Todo ello mediante una trepidante exposición de una montaña de pruebas y de personajes a priori dispares que aparentemente no podría ser llevado de manera tan ágil a la gran pantalla sin ser bien entendido si no fuera por el espléndido montaje.


El fiscal del distrito de Nueva Orleans es interpretado por el mejor Kevin Costner de la historia en un ejemplo de heroísmo y de búsqueda de la verdad, gracias a la iniciativa personal de llevar a cabo la única investigación civil para demostrar que la Teoría de la Conspiración fue llevada a cabo por las altas esferas de los Estados Unidos para asestar un golpe de estado al presidente Kennedy, defendiendo así los ideales democráticos, de justicia, libertad y de lucha civil contra el poderoso aparato gubernamental. Éste, parte del hecho increíble de que un tirador mediocre y que había vivido en la Unión Soviética sin ser considerado un traidor, ejecutara tres tiros perfectos y simultáneos a un blanco en movimiento en 5,6 segundos, hecho totalmente improbable según las pruebas, así todas las incongruencias de la Comisión Warren y del Gobierno de los Estados Unidos son puestas en entredicho para dar vida a la controvertida Teoría. A la vez es una meditación sobre el carácter corrupto de los medios de comunicación que empujan a creer en mentiras a la población, a que sepan sólo lo que interesa saber y sobre una maquinaria legal que no está separada del poder gubernamental como se pretende hacer creer.


Oliver Stone alterna magistralmente fotografías reales en blanco y negro con escenas rodadas en súper 8 y con las escenas propias del film en color, haciendo cambios repentinos de ángulos y rápidos acercamientos con zoom, utilizándolo a modo de flashbacks y reconstrucciones, combinándolos con datos que se narran de manera ágil por los personajes y con la envolvente banda sonora de John Williams dando un aire casi documental a la obra que hace estar aún mas inmerso al espectador en la estremecedora trama, el cual sin duda se planteará muchas mas preguntas de las que resuelve el film sobre un caso controvertido y del que no se sabe aún toda la verdad. ¿Qué vale nuestra ciudadanía si las personas a las que elegimos sirven a unos intereses extraños a los de la mayoría? ¿Qué tipo de corporaciones ajenas a la democracia pueden conspirar para derrocar a un presidente electo? La realidad supera a la ficción y como dijo el personaje interpretado por Joe Pesci "Es un misterio dentro de un enigma envuelto en un acertijo. No lo saben ni los propios tiradores"


Todos los hechos célebres referentes el caso están perfectamente reconstruidos, como el inocente saludo militar que le dedicó el hijo a Kennedy en su funeral, la cinta casera grabada por Abraham Zapruder en el momento del crimen (prueba con la que no contaba la comisión Warren) el asesinato de Oswald ante las cámaras por el hampón de Dallas Jack Ruby (con la extraña escusa de ahorrar a Jackie Kennedy el testificar en un juicio), la misteriosa foto de los vagabundos que fueron desalojados de los alrededores tras el asesinato y que no fueron interrogados o la famosa e infame teoría de la bala mágica que asegura que con sólo tres disparos se pudo ocasionar múltiples heridas a Kennedy y al gobernador Connally.


Los actores están inmejorables y las caracterizaciones son insuperables por el tremendo parecido y caracterización; Tommy Lee Jones como Clay Saw, Joe Pesci como David Ferie, Gary Oldman como Lee Harvey Oswald y hasta John Candy en un pequeño papel abyecto de abogado corrupto como Dean Andrews Jr. Además claro de contar con un adicional elenco de actores de la talla de Sissy Spacek, Walter Matthau, Jack Lemmon o Donald Sutherland. Incluso el propio Garrison hizo una pequeña aparición irónica para interpretar a Earl Warren. Las localizaciones son reales como en La Casa Blanca o la Plaza Dealey, tristemente célebre por el asesinato del joven presidente.


El director apuesta por el suspense para recrear toda una trama muy bien orquestada que pone al descubierto las fechorías de la CIA, el FBI, el Pentágono y hasta la propia Casa Blanca, para eliminar a un presidente que atentaba contra los intereses de la industria de armamentos al querer retirar las tropas de Vietnam, sin olvidar la supuesta implicación de los cubanos exiliados para derrocar a Castro o implicar al dirigente caribeño en el asesinato o el papel que pudo tener la Mafia que trabajaba estrechamente y en secreto con la CIA desde hacía años. La película aumentará la intensidad a lo largo de una trama que no dará tregua al espectador por la cantidad de datos que se suceden de manera ágil para desembocar en uno de los finales mas trepidantes de la historia de cine, en el que el fiscal Garrison da un auténtico discurso brillante y enardecedor sobre los valores de la democracia y del poder popular a base de reflexiones, metáforas y citas famosas.


Una película controvertida, eficaz, dinámica, que agarra al espectador desde el primer fotograma y lo obliga a ser testigo de uno de los episodios mas fraudulentos y a la vez trágicos del siglo XX, que terminó con las esperanzas de gran parte de la población mundial por un cambio hacia un mundo mejor. Como último dato y ejemplo del poder que puede tener el cine, a partir del film el Congreso creó en 1992 una comisión para revisar los archivos referentes al caso y ver cuales de ellos se pondrían a disposición del pueblo americano.


La frase: "En este país ya todos somos Hamlets, hijos de un rey asesinado por los que aún se sientan en el trono"

El momento: El vertiginoso discurso durante el juicio acompañado por la magistral interpretación de Kevin Costner.
Amanecer, que grande es el cine





Tras una serie de éxitos F. W Murnau llevó lo aprendido del expresionismo alemán a Estados Unidos y con un hermoso guión consiguió realizar la que es aclamada como una de las mejores películas de todos los tiempos, con tres premios en la 1º edición de los oscars entre ellos el curiosamente denominado a la "Mejor película por calidad artística".



El protagonista, habitante de un pequeño pueblo a las afueras de la ciudad, vive una aventura con una seductora mujer de la metrópoli que lo seduce con los vicios de la urbe y lo convence para que se libre de su esposa tirándola desde una barca al río. Todo se planea durante la noche, a la luz de una luna llena que impregna un halo siniestro a la trama homicida, con siniestros rótulos que transcriben la trama, por lo tanto las secuencias del primer tercio de la obra junto a una música fatalista son mas oscuras.



El protagonista, tras el intento fallido a causa de su conciencia y arrepentido, sigue a su mujer deshecha en una huida hasta la ciudad, la fragilidad de la esposa contrasta con la jungla de acero y hormigón, en secuencias como en la que está a punto de ser atropellada por grandes coches en una agitada carretera. El marido atormentado por la sensación de culpa sigue a su mujer hasta una iglesia en el que se sucede una boda y en la que tendrá lugar una de las escenas mas memorables y bellas de la historia del cine en donde la pareja presencia una boda en el que el cura advierte al novio de lo frágil que es su esposa y que a partir de ese momento debe protegerla, entonces el cónyuge comprende y alcanza la redención seguida del perdón de la esposa, vuelve el amor y la felicidad, seguidas del júbilo de la celebración de la boda que celebra la pareja protagonista como un reencuentro amoroso.



Ahora la alegría de los personajes por el reencuentro se funde con el bullicio de la ciudad, las escenas se vuelven mas luminosas, las secuencias mas bellas junto a una banda sonora mas hermosa, todo junto se convierte en un éxtasis de júbilo en el que los dos protagonistas invitan al espectador a ser participe de su nueva felicidad a través de unas secuencias en las que se trasmiten oleadas de pasión, siguiendo a los protagonistas con una cámara que los enfoca desde atrás en su aventura por la ciudad y que por un momento permanecen absortos en su nuevo amor y por una vez caminan indiferentes ante la agitación de la ciudad y del tráfico. El mensaje es claro y bello: si amar es hermoso, mas lo debe de ser el reencontrarse con ese amor perdido, y más aún cuando el perdón y la redención están de por medio.



Al final la esperanza, el amor y la felicidad prevalecen sobre la aparente tragedia que parecía repetirse de nuevo en la barca de forma natural e irónicamente la mujer se salva de un sarcástico final gracias a los mismo medios de los que había dispuesto su esposo para salvarse cuando planeaba su asesinato.





Debería considerarse como es el mas hermoso canto de cisne que haya dado arte alguno ya que pocos después se estrenaría El Cantor de Jazz que fue el primer film sonoro, aunque no significara una retirada para el cine mudo que aún daría varias obras maestras mas, ha sido y es, uno de los mas claros ejemplos de lo bello que puede llegar a ser el cine, que lo elevan a la categoría de arte.

Las 36 cámaras de Shaolin


La pasión de un monje



Las 36 cámaras Shaolin, producida por la fábrica de sueños del cine de artes marciales, la Shaw Brothers, es una de las películas mas simbólicas, entretenidas y representativas del cine de Kung Fu y uno de los mejores productos de la prestigiosa productora hongkonesa. Dirigido por el coreógrafo Chia-Liang e interpretado por su hermano, la estrella Gordon Liu. El argumento es bien sencillo y la película está dividida en tres partes claramente diferenciadas.



En la primera vemos como una organización anti-Ching es la encargada en Cantón de dirigir las operaciones secretas contra los invasores mongoles, pero éstos últimos son muy fuertes y están muy bien organizados por lo que descubren a la sociedad secreta que trata de derrotarlos y por consiguiente se realizan una serie de ejecuciones para dar ejemplo en la que matan al padre del que será el protagonista de la cinta. Este huye malherido con la intención de entrar en el templo Shaolin del que ha oído que se enseñan artes marciales por lo que piensa que podría volver convertido en un experto y así ejecutar su venganza personal contra los crueles invasores. Con su complicada entrada en el templo y la aceptación del abad para que se convierta en monje comienza la segunda parte de la película, sin duda alguna la mas entretenida y la que mas merece atención, posiblemente contenga algunas de las mejores escenas de las historia del cine de artes marciales. En ella nuestro protagonista se somete a un duro entrenamiento en el que tiene que pasar por varias pruebas a lo largo de 35 cámaras diferentes, aprendiendo a utilizar, manos piernas, armas...trabajando y endureciendo el cuerpo y la mente, alternándolas con las enseñanzas del budismo. Contra todo pronóstico nuestro protagonista con una enorme fuerza de voluntad, tiene una habilidad espectacular para aprender Kung Fu, por lo que su aprendizaje se realiza de manera vertiginosa, llegando a derrotar al Administrador de Justicia del Templo después de varios duelos. Tras superar todas las pruebas, la intención de San Te es volver a su pueblo y crear la cámara 36 para enseñar Kung Fu a sus habitantes para que se puedan defender y echar a los tiranos, con el consentimiento no declarado del abad. En la tercera y última parte, San Te tiene la ocasión de poner en práctica lo aprendido en las 35 cámaras en una serie de espectaculares luchas, venciendo incluso a los lugartenientes mongoles, adquiriendo así el film, la distinción de sencillo western oriental.



El encanto de la película reside en ver el estimulante sistema de entrenamiento de San Te en secuencias como en la que transporta cubos de agua con los brazos extendidos, golpea sacos de arena con la cabeza o aprende a utilizar la espada, la lanza o las piernas en duras pruebas en las que nuestro protagonista nos mostrara sus habilidades acompañado de una genial banda sonora. Puños y patadas, voces de golpe y movimientos que cortan el aire, están en perfecta armonía, juntos suman unas secuencias coreográficas perfectas, con un ritmo y un compás casi musical ayudado por rápidos acercamientos de zoom y una cámara frenética, que juntos llegan a alcanzar el grado de arte visual, a pesar de su sencillo guión.

47 Ronin

Honor, pasión, crimen, intriga, venganza, amor...


El cine japonés de la época estaba de gala. Eso es indudable. Durante los años 50 y 60 directores como Kenji Mizoguchi, Akira Kurosawa, Yasujiro Ozu o Hiroshi Inagaki pusieron a Japón en primera línea cinematográficamente hablando y demostraron que el país nipón tenía mucho que ofrecer. 47 ronin es una muestra de ello.

Cuenta la historia de honor y venganza de un grupo se samuráis que a raíz de un injusto altercado con un alto funcionario del Shogun se han quedado sin señor y planean vengarse. Entre la ejecución del noble y su posterior venganza asistimos a un argumento que va desenmascarando la trama y a los propios personajes que siendo víctimas de las pasiones de otros se ven obligados a cometer actos terribles para salvar su propio honor y el del clan humillado y desposeído de su líder. Es posible que el espectador tenga la sensación de que la obra se atasca y no sepa bien a donde lleva la trama exactamente pero una vez empieza a desenlazarse no queda cabo sin atar. Entre tanto asistimos a muchas referencias de la cultura y folklore japonés pocas veces visto antes en tantísimas películas de samuráis (para mi, a pesar de la falta de suspense en buena parte del film, es lo que la caracteriza del resto de películas de la época) teatro Kabuki, poesía nipona, geishas, luchadores de sumo, guiños a las incursiones Ninja, la presencia europea en el lejano país, el reflejo de la belleza de la naturaleza y el paisaje japonés aportando poesía a la propia historia...todo enmarcado en una historia verdaderamente apasionante y de gran belleza tanto visual como argumental. La obra dura mas de tres horas pero créanme que no tiene desperdicio y que está a la altura de las grandes obras épicas americanas e inglesas de la época, aparte del añadido de saber que fue una historia real que ocurrió en el Japón feudal de principios del siglo XVIII.

Tasuma

La voluntad de un buen hombre Como si de un neorrealismo africano se tratara cuenta la odisea de un pequeño pueblo africano y de sus vivencias alrededor del molino (objeto de lujo y del que depende un núcleo de personas, como ocurría en el cine italiano de post-guerra) que ha comprado Sogo -antiguo ex-combatiente pendiente de cobrar su pensión- para las mujeres de su pueblo. Exactamente se centra en las dificultades que encuentra el ex-soldado para pagar su deuda que ha contraído a crédito y todo lo que conlleva pues Sogo no puede hacer otra cosa hasta que cobre su pensión y así liquidar su deuda contraída con un comerciante que presumiblemente es libanés. Como otras películas africanas el espectador puede apreciar la dura lucha diaria por la supervivencia (eso sí, con la ingenua alegría de los personajes siempre) así como sus costumbres, su atuendo, su filosofía y manera de afrontar los problemas...Como en la cinta senegalesa Moolaadé, las mujeres son las heroínas dispuestas a rebelarse contra la autoridad del hombre y superar las barreras de la ignorancia aunque éstas sean también portadoras de esta desgracia, y así romper los cánones establecidos y llegar a la esperanza de poder cambiar situaciones que aparentemente parecen inmutables. Espero que esta crítica sirva para que futuros visitantes o interesados en el cine africano se interesen en ella y en muchas otras....

Darse Cuenta

Darse Cuenta, Esperanzas en una sociedad abatida




El Cine Argentino cuenta con una buena y larga tradición y sin embargo ha permanecido casi desconocido para el resto del mundo hasta épocas recientes. Los años 80 sin duda alguna deben considerarse como la época dorada del cine del país de la pampa y puede que Darse Cuenta sea una de sus obras cumbres.



Como en muchos otros filmes del país, el entorno juega un importante papel en el que reina una atmosfera enrarecida y un ambiente pesimista, propio de la situación de Argentina en tiempo de dictadura y crisis política y económica. Bajo este terrible telón los personajes sobreviven tristemente y el protagonista (genial Luis Brandoni en el papel de médico) parece buscar su propia redención o sentido de la vida al intentar salvar a un paciente al que todo el mundo daba por perdido tras un trágico accidente de coche. Muchos de los personajes parecen deprimidos y cansados porque simplemente la vida les ha podido derrumbar, carecen de sueños o perspectivas, la supervivencia diaria se hace harto difícil, tanto es así que apenas se ve una sonrisa en la película o palabras de esperanzas. Aún así se ve un ansia por luchar, como definía una de las propias protagonistas al afirmar que "a mi me gusta la vida".





Los decorados pobres y los colores grises y fríos del hospital donde se desarrolla la mayor parte de la trama ayudan a crear tal atmosfera en una historia desoladora. A pesar de tanto pesimismo la obra esconde grandes esperanzas, esperanzas que van transcurriendo paralelamente con la historia del joven atropellado que va mejorando contra todo pronóstico gracias al empeño del médico que aún así logra deteriorar la relación entre el médico y el paciente, ya que según este último lo somete a sesiones de torturas sólo por orgullo personal. Todo finaliza con un paso que simboliza de una vez por todas, el deseo de libertad y de progreso, probablemente para toda una nación.



La frase: "Yo me entiendo con la vida. Ella no me tiene mucha simpatía , pero yo a ella si." China Zorrilla a Luis Brandoni en la conversación mas notable de la película.



El momento: El conmovedor y esperanzador final.

O Brother



O brother, Where art thou?, La Odisea se traslada al Profundo Sur


El Sur de Estados Unidos siempre ha ejercido una enorme atracción en la memoria popular, sobre todo en época de la Gran Depresión. Antiguamente zona esclavista y racista, perdedora en la guerra de Secesión Americana y de su propia identidad durante la Reconstrucción. Territorio de desheredados y perdedores sociales de ideas segregacionistas, de mayoría negra, de zonas pantanosas, donde abunda la religión, la magia y la superstición. El cine siempre ha intentado mostrar este romanticismo de alguna manera en películas como la mítica Lo que el viento se llevó, en el bello melodrama Tomates Verdes Fritos, la oscura El corazón del ángel, el semi-documental Louisiana Story o en los crudos retratos sobre el racismo Arde Missisipi, En el calor de la noche o El color Púrpura. O Brother, de los hermanos Cohen, reúne sutilmente todos los ingredientes de las películas anteriores con un toque de humor y sarcasmo, trasladando la Odisea de Homero al viejo y profundo Sur en plena crisis económica en el estado de Missisipi .



La película cuenta la historia de un pícaro, presumido e inteligente abogado con incontinencia verbal llamado Ulysses que se fuga de la prisión junto a otros dos compañeros, el bruto Pete y el tonto Delmar, estereotipos de personalidades sureñas, con la escusa de encontrar un tesoro antes de que construyan una presa y todo se eche a perder, aunque realmente lo que quiere el bueno de Ulysses al igual que la versión Homérica es rescatar a su esposa Penélope. En el trascurso de la búsqueda de la supuesta fortuna, se suceden una serie de aventuras desenfadadas y surrealistas en plena crisis financiera de los años treinta, cuando aún había espacio en el país para perderse sin ser descubierto.


El folclore y la mitología popular tienen gran importancia en el desarrollo de la historia, ya que el viejo sur era y es reserva nacional de la mitología americana, lo que constituye otro acierto del tándem creador, ya que combina el fantástico argumento de la Odisea, con la mitología sureña en una época especialmente difícil para la historia americana y en especial del Sur, donde la superstición y la religión juegan un papel importante. Así se combinan mitos de una y otra parte, como cuando les fue vaticinado por un ciego el futuro a los tres aventureros en referencia al oráculo de la Odisea, cuando son seducidos por tres bellas mujeres con voces tentadoras en una clara alusión a las sirenas que engañaron a Ulises o cuando fueron asaltados por un vendedor de Biblias de un sólo ojo en homenaje al Cíclope mitológico. También topan con fenómenos locales como el encuentro nocturno con el Ku Klux Klan a punto de llevar a la hoguera a un negro, la asistencia a una congregación baptista o la continua persecución a la que son sometidos por parte del Diablo encarnado en un Sheriff que quiere llevarlos de vuelta a prisión. También aparecen personajes reales que fueron productos típicos de los años de la Depresión Económica a medio camino entre la leyenda y la realidad como el atracador de bancos BabyFace Nelson o el mítico guitarrista de blues Robert Johnson, que según la leyenda vendió su alma al diablo a cambio de poder tocar la guitarra magistralmente como sugiere la película.





El film adquiere un carácter casi musical gracias a las numerosas escenas sonoras donde se interpretan multitud de canciones típicas del Sur americano, lugar de origen de la mayoría de la música del país, así se escuchan piezas algunas desenfadadas y otras oscuras de géneros como el blues, el bluegrass o el gospel. Ocasionalmente el trío de pícaros se embarca en una aventura musical grabando un disco en secreto con el fin de obtener dinero que sorprendentemente se convierte en todo un éxito y se desata una especie de histeria pre-beatlemaniaca por conocer al grupo que responde al nombre de Traseros Mojados. La banda sonora supuso un éxito y un renacimiento de la música tradicional en pleno año 2000. Gracias al éxito musical del trío, les es concedido el perdón por parte del gobernador del estado del Missisipi, rival del candidato progresista que parece claro ganador de las elecciones aunque resulta ser miembro del Klan en lo que se podría deducir una clara manifestación conservadora de los Hermanos Coen.


Al final de lo loca aventura y con la construcción de la presa para un proyecto hidroeléctrico y la consiguiente inundación del valle, se simboliza la liquidación de lo supersticioso y fantástico, dando paso a una nueva era donde todo estará controlado por las comunicaciones en masa, dando un aire crepuscular a la historia donde un mundo es finalizado para dar paso a otro. Se trata de una película desenfadada, entretenida para los cinéfilos curiosos y especial para los amantes de las viejas costumbres sureñas así como de su música. En definitiva el film es una travesura surrealista que solo podrá suponer puro disfrute y entretenimiento para el espectador.










La frase:"En tiempos de dificultad la gente se desborda. Todo el mundo busca respuestas"


El momento: En el mismo momento cuando congregación baptista baja cantando al río a lavar sus pecados.